

Eduardo Marturet nació en una Caracas que, en los años cincuenta y sesenta, funcionaba como un puente entre la tradición europea y la modernidad latinoamericana. Su formación inicial no fue solo musical, sino científica. Se graduó en ciencias en Venezuela antes de trasladarse a Inglaterra en 1971.
En Cambridge, donde residió por nueve años, obtuvo sus títulos en piano, percusión, composición y dirección. Esa etapa en Europa le dio una estructura técnica rigurosa. El regreso a Venezuela en 1979 marcó el inicio de su capacidad para construir instituciones desde cero.
A su retorno, asumió la dirección asociada de la Orquesta Filarmónica de Caracas y, más tarde, la dirección artística de la Orquesta Sinfónica Venezuela hasta 1995. Un hito silencioso pero fundamental fue la inauguración del Teatro Teresa Carreño en 1984, donde se convirtió en su primer director musical. Durante tres años, Marturet no solo dirigió. También diseñó la operatividad artística de lo que se convertiría en el complejo cultural más importante del país. Esa habilidad para gestionar el arte a gran escala, combinada con su cercanía al Sistema Nacional de Orquestas, definió su perfil como un conductor que entiende la música como un servicio público.
La transición a Miami en 2006 no fue para fundar la MISO, labor que ya había realizado Manuel Ochoa en 1989. Fue para ejecutar su rediseño conceptual. Bajo su gestión, la orquesta dejó de ser una entidad aislada en auditorios de suscripción para ocupar espacios abiertos como el Palm Court del Miami Design District. La música clásica se movió de un entorno de nicho hacia el flujo cotidiano de la ciudad, con menos distancia entre orquesta y público. Marturet entendió que, en Miami, la relevancia no se mide solo por la ejecución técnica. También se mide por la presencia en la calle.
Hoy, su trabajo representa una forma de permanencia que trasciende el evento puntual. Ha logrado que la música sinfónica sea parte de la infraestructura cultural de la ciudad. Mantiene un pie en sus raíces como Director Artístico Honorario de la Sinfónica Simón Bolívar. En Miami, Marturet construyó un espacio donde la sofisticación de su formación europea y la escala de sus proyectos en Venezuela convergen sin fricciones, y la orquesta se convierte en una identidad sonora reconocible.
Ubicación: Miami, Florida
Rol: Director Musical — Miami Symphony Orchestra (MISO)
Sitio web: misomusic.org
Instagram: @miamisymphony / @emarturet
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